Empieza una jornada de estrellarse contra la realidad. La realidad de lo que no vivimos la mayoría de los seres humanos, o al menos la mayoría que parece importar socialmente.
Hoy fue el primer día que visité a las mujeres de la Sala. Solo estabamos 3, contandome a mí. Pero me sentí tan ignorante, tan perdida en un mundo que se me ha enseñado a ver, pero del que solo he visto un opioso rayo de turbia luz.
Hoy fue el primer día que visité a las mujeres de la Sala. Solo estabamos 3, contandome a mí. Pero me sentí tan ignorante, tan perdida en un mundo que se me ha enseñado a ver, pero del que solo he visto un opioso rayo de turbia luz.
Estas mujeres abiertas, transparentes, tan juzgadas que ya ni les importa aparentar, esconderseNo es necesario preguntar; están urgentes de hablar, de contar, de mostrarse
Mostrar con palabras los moretones en sus senos
la protección al máximo de la dignidad genital
el valor que ellas mismas se tienen a pesar de la impunidad de otros
El valor con el que le arrebatan pinches 500 colones
a una asquerosa sociedad que no le importa ser igual...
Y adivinen que? Son los nicaraguenses -esos hombres tan criticados en nuestro país- a quienes prefieren como clientes las trabajadoras sexuales: más limpios, mejor paga, mejor educados, solo reciben lo que pagan...
haytantodenuestra"realidad"
quenosdeberíamoscuestionar...
quenosdeberíamoscuestionar...
1 comentario:
La sociedad quiere acallar multiples historias pero debemos apropiarnos de ellas para no quedarnos callados
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