lunes, 17 de septiembre de 2007

Extrambóticos Divertidos Incomprensibles Actos

NO juzgar a simple vista tiene un propósito tan claro y tan sano de ser que es sorprendente que hasta ahorita lo esté experimentando con risas y con vos.




Primer Acto. La Lluvia, las palomas, y el Nacional.




Los dos se escapan de la Universidad y buscan esa tarde de ambiente lluvioso que los atrae al centro. La Lluvia decide espantar de la plaza a quien no aguanta la mezcla de leche con chocolate. Ella y Él se besan, juegan a las películas y la cámara se mueve al ritmo de la ondeante bandera que forman sus rostros. Algunos atrevidos transeuntes deambulan por ahí; no se percatan que invaden espacio compartido por dos corazones. Él y Ella no tienen problema... más bien se ríen de la reacción que provocan en algunas caras escandalizadas. ¿Qué tan amenudo se ve colores de género distintos con tal naturalidad expresar lo que todos deseamos? Un beso, un flameante beso sin principio ni fin en plena plaza, con las palomas y otros congéneres de testigos, bajo la LLuvia que empapa para que, luego, él la "tenga" que abrazar cuando ella tiemble, por el frío.




Segundo Acto. Los Pegas




Chorreando lluvia en la parada del Bus. Siguen chorreando lluvia también al entrar, al sentarse, al estar. La gente los mira; miran el frío que la hace temblar, escuchan los besos que se dan, y vuelven a mirar lo pegas que se ven esos dos...




Tercer Acto. Primer asiento trasero




Cuando se vive tan lejos, cuando se es universitario y se vive "independiente", las condiciones monetarias a veces no son las óptimas para salir a comer cada vez que lo que se anhela es compartir tiempo juntos. Por eso los parques bonitos, los asientos de un carro, y hasta el asfalto de una calle mojada en San José, son siempre una excelente opción. Y al contrario de lo limitado que esto podría parecer, o que se podría pensar se limitan las salidas por carecer del dinero necesario, lo que sugen son formas nuevas y espontáneas de vivir, de ser, de estar y disfrutar. No se ocupa dinero cuando se es dueño del Mundo. No hay que limitarse a ciertos lugares a los cuales se solicita un gasto monetario, cuando cada calle, cada verdor, cada minuto aunque sean las 2 de la madrugada, son propios.




Así se apoderaron espontáneamente (como tienen de costumbre) de esa calle en Bo. Escalante y se olvidaron del horario de los buses, de las llamadas familiares, del peligro del Psicópata (bien dice el Sabi que se quedaron sin beatos las catedrales, sin criminales los carceleros, y sin cinéfilos los de Cinemark, porque voy a salir esta noche con vos) y sí, se apoderaron en su burbuja de metal no sólo de esa calle, sino de esa ciudad, de esa noche, de las estrellas para descubrir el Arte que él tenía y el que ella no había logrado apreciar en alguien más.




Por supuesto, esa noche, él le hizo muchas propuestas de cómo será que irán a terminar :) Pero sólo porque la preparación es necesaria cuando se está en esto tan sincero que no miente en lo que se siente ahorita, y que sabe que dolerá sinceramente cuándo llegue a algún final...






Dejaremos en incógnita lo implícito que él sintió, pero desde ella sí que podemos hablar.




Es la atmósfera que se crea al buscar sentir con Arte el cuerpo del otro que no soy yo, la que enamora con ver a quien está viendo. Él la veía a ella, y a cómo se ve él en y con ella. Ella lo veía a él, viéndola, y vió como cuando ella lo vé a él. Juego de palabras que esconde más de lo que se puede expresar (si estuviste ahí tal vez lo entenderás...). No es besar, acariciar, sentir, por el puro narcisismo de actuar, de satisfacer a la otra persona para a la vez satisfacerse a sí mismo. Mucho menos porque sea lo esperado. Los deseos están, las ganas, por supuesto, pero en mi idioma trasciende al impulso y busca el arte, la expresión menos finita de capturar lo que emana la caricia, de notar las líneas, las formas, la mezcla de tu mano por la piel. Es extender el simple impulso (que de por sí, perdura per se) y transformarlo en una conexión, y un conocimiento más profundo, menos superficial, de lo que somos juntos vos y yo.




Los límites claros de hasta dónde queremos llegar, y el respeto mutuo a la intención del otro, contribuye a un disfrute de este tipo, pero creo que viene también de tu alma, de tu forma de ver el arte en lo que sos, en lo que haces, en lo que vivís.




(Por supuesto las palabras no lo logran... hay que vivirlo para comprender)




Cuarto Acto. Parodia a lo Titanic




Una de las cosas bellas de poder vivir las cosas en su tiempo, y cada cosa en su tiempo, es que se puede jugar y disfrutar, burlarse y hacer chota de situaciones. Cosa que se pierde, en mi opinión si lo que se busca es realmente revivir, o hacer propias las situaciones de otros o las de Hollywood.


Sabiendo lo que uno quiere, y hace, lo que se vea desde afuera de un carro en un parqueo, con los vidrios empañados, y marcas en los vidrios, sólo puede provocar risa. El carro mío, el parqueo el de la UCR, los vidrios empañados por la lluvia terrible, que a su vez nos provocó entrar en el carro para no mojarnos, y las marcas repetidas y exagerdas en el vidrio porque no podemos evitar hacer feo, reirnos, jugar, burlarnos, y pasarla super bien cuándo estamos juntos.


Parodias, parodias, parodias... Vos y yo simplemente, buscando ser vos y yo, cada uno como cada uno, siendo espontáneos, sinceros (sincerísimos), con sudor, pelos, kilos, callos, olores, y los etcéteras, etcéteras, que no vale la pena mencionar! jajajajajjajajajaja








martes, 11 de septiembre de 2007

Dolor físico , muestra emocional

No me gusta sentir el dolor corporal. Por varias razones. La primera es porque no sé cómo me habrán educado, o la dinámica familiar pero para mí, una enfermedad ha implicado (porque es algo que GRACIAS A DIOS Y A LOS INSIGHTS jajja he ido superando) no una dolencia pasajera, o un "miembro" lesionado, sino el cuerpo enfermo. Esto tiene implicaciones casi schreberianas jajja que podrían asustar, pero creo que no da para tanto! Pero es el sentir la impotencia de quien aprisiona por fuera un cuerpo, y por tanto un aliento. El aliento propio, la Vida.
Y por tanto, para mí, al sentir algo enfermo, y que obviamente está fuera de mi alcance o previsión, me invade una ansiosa congoja de ser dominada por lo intrínseco impuesto desde afuera, desde una espiral que envuelve y de la que no se puede escapar.
La ansiedad se acentúa cuando lo "enfermo" viene por un descuido personal, por algo que yo misma sé que es dañino para mí.
Parte de mis "insights" y de la sanidad del alma por todas las manchas del pasado (tal vez por eso tengo tantos lunares... jajaj No quitaría ni una de ellas; me han hecho lo que soy!) me ha ayudado a que la crisis de cuerpo invadido dure menos, y que simplemente pueda empezar a ver qué se puede hacer para mejorar la condición actual, PERO temporal de mi cuerpo.
Y fue entonces cuando al empezar a entender mi condición, el por qué se manifestó en este tiempo está "enfermedad", y lo necesarias que serán algunas medidas de autocuidado y cambio de hábitos en mi vida, me sentí llena de una sensación de autoridad personal... Como de un cuerpo vivo que reclama por su salud, por su bienestar... Por ser chineado, cuidado y amado.
No hay nada malo en que el cuerpo se enferme temporalmente; nos muestra que está vivo, que no somos seres enajenados (o que no deberíamos serlo) sino que si nuestra alma sufre, si estamos por algo ansiosos, con tensión, dolor por rencor o heridas pasadas, se hace visible en nuestro cuerpo. Porque no hay separación.
La mejor salud es la que se busca no en la decoración de los síntomas, en simplemente hacerlos desaparecer, sino en la sanidad de los conflictos pasados, en la sanidad de nuestra forma de relacionarnos como un todo ante el TODO, es decir, ante las demás personas, ante los problemas o circunstancias adversas que se presentan, ante la forma en que nos acercamos al trabajo, estudio, comida, y ocio por el simple hecho de que significan también algo importante en nuestras vidas.
Así que fue a medicina tradicional, que me recetó un buen tratamiento, y me ha ayudado muchísimo y muy rápido, pero también quise buscar la Medicina alternativa y natural. Y fue muy interesante y muy reconfortante porque la homeópata me preguntó sobre toda mi vida, desde la infancia, y me encantó notar que realmente el proceso por el que he pasado me ha hecho sanar, y he podido sanar, muchísimo de mi pasado, tanto así que no lloré al contarlo. Eso era imposible hace un año.
Cada uno sabrá la mejor forma en que se puede acercar a su dolor. Más tarde, más temprano, cada uno tiene su tiempo. Hay gente que opta por no enfrentarse a esos rincones oscuros. También es una opción... Para mí fue el tratar de caminar en el Espíritu lo que ha hecho la diferencia. Y estos 4 años han pasado, con dolores, tropiezos, necedades, revelaciones, confrontaciones, separaciones fuertes, decisiones por el forjamiento del propio destino, con procesos largos y duros de perdonar a mi papá y mamá, y también de buscar una relación con cada uno de ellos, y entre otros, el que estoy ahorita de zarpar en un Barco incierto para buscar lo que no sé que estpy buscando pero que quiero conocer!