
Un buen café o un extraño té verde en leche no saben tan bien cuando no hay más que dos tazas compartiendo mesa.
En mi búsqueda mental de amigas con quien hablar de todo un poco, aunque no sea muy poco, es realmente difícil. Es aún más dificil deschingar el alma cuando ya se sabe la penitencia a recitar.
Espacios aunque sea con una sola amiga, con la que tal vez no salgo cada fin, ni siquiera uno al mes, pero a la que extrañamente sé que le puedo hablar sin escondijos, y sin que ella se esconda, creo que no solo valen la pena, sino que pasan muy poco.
1 comentario:
jajaja vida de encuentros familiares que el calendario no marca el corazon
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