miércoles, 17 de octubre de 2007

El quince 15 escondido en la mesa

Mi mente mantiene un diálogo discreto con mi corazón, y tal susurro no me deja dormir, hasta que trate de poner toda mi atención en el "mágico" terriblemente real fin de semana que pasó.

Terriblemente real porque empezó cargado de silencios nuevamente incómodos por un vaivén de dudas y cuestionamientos. Y "mágico" porque la embarcada decisión de ser TAN sinceros en esta cosa extraña y bella llamada nada más que ... (sin títulos ad honorem) nos llevó a una isla en la que estábamos él, yo, y nuestra propia soledad encontrada. Él queriendo poder ser el Encantador que bese mi tumba... Yo imaginándome con otro porque a él, a él no me lo creo así. Códigos sociales, suposiciones de expectativas familiares, posicionamientos por ser mujer dentro de una sociedad adormilada, hechizada, exigencias personales por compararse al pasado.

Aprendí y confirmé que hablar aunque el corazón esté razgado y no entiendan los sentidos, es la mejor opción; que no hay forma más liviana de vivir que el presente, y si algo se logra ver del futuro, verse a uno mismo completo allí, sin lamentos por lo que se perdió HOY; que esta vez no estos tratando de verme en vos, de ver si puedo reconocerme en un/tu espejo... me estoy conociendo porque mis dudas chocan con las tuyas, mis incógnitas encuentran un espacio para aclararse en medio de un abrazo comprensivo, empático, que solo quiere estar; que realmente no soy la que por mucho tiempo creí que debía ser; que me siento más cerca de mí y soy más capaz de verdaderamente amar cuando VIVO a la par y no en espera horizontal...

1 comentario:

adb dijo...

La vida exige darnos cuenta que somos 2, que no se necesita morir en valores ajenos, que se puede vivir siendo 1 con otro a la par que no tenga miedo de transtitar por nuestras soledades, abismos, volcanes, potreros bellos y un Auschwitz mental...etc